SHOWS: LA H NO MURIÓ EN OBRAS. OTRA NOCHE PARA SER AJENOS AL TIEMPO

LA H NO MURIÓ – ESTADIO OBRAS – 8/12/2021

Debe ser difícil para Claudio O’ Connor y el Tano Romano ponerse a pensar en un futuro inmediato con Malón, cuando la masa anestesiada de pibes (y ya no tanto) sudorosos entona a viva voz los versos de “Atravesando Todo Limite” o “Ayer Deseo, Hoy Realidad”, himnos del adolescente proletario metalero de los 90’s, hoy devenido en adulto responsable que lleva a sus hijos a escuchar esas canciones inmortales que tanto el cantante como el guitarrista ayudaron a forjar.

Es que el legado de Hermética es tan impactante como inexplicable, lo que obliga a Claudio y al Tano – más la necesaria presencia de Karlos Cuadrado y el flamante refuerzo, Javier Rubio en batería ocupando el lugar dejado vacante por la controvertida salida de Pato Strunz que el Tano explicaba en esta nota- a sumar una fecha más tras el sold out de octubre pasado también en Obras Sanitarias. 

Y si bien la convocatoria esta vez no fue la deseada (se vieron varios claros en el campo a pesar de no estar habilitadas ninguna de las plateas laterales), los asistentes pudieron disfrutar, ya desde la apertura con esa toma de postura de identidad metalera llamada “Evitando El Ablande”, de la ambiciosa puesta en escena de la banda, sobre todo a nivel luces y pantallas.

Y mientras el sonido se acomodaba con “Cráneo Candente” y “Victimas Del Vaciamiento”, llegaría “Memoria De Siglos”, el primer momento para atesorar en la ídem, con versos por muchos tatuados en la piel como “Todos barremos con saña a los ídolos caídos” o “Aunque la verdad escalde, sobran cadenas y esclavos” que parecen haber sido escritos la semana pasada por su vigencia.

Y aunque de por si la banda cuente con el apego a la nostalgia como mayor atractivo, al no haber sorpresas en el set list, en muchos casos es difícil evitar, no el ablande, sino la sensación de deja vu. La cual fue paliada solamente por la presencia de Rubio, un baterista con un estilo distinto al de Strunz, pero con la misma contundencia, tal como lo demostró en el solo que precedió a “Gil Trabajador”, uno de los puntos más altos a nivel interpretativo; acompañando la habitual solidez de Karlos y las dos presencias imprescindibles para que este Homenaje siga funcionando: el Tano sacándole lustre a la viola con su solvencia y Claudio con su presencia escénica que compensa sus fallos – leyó absolutamente todas las letras a la vez que buscó descontracturar, intentando sumar en las voces a sus compañeros de escena en aquellas partes en las que Ricardo Iorio se encargaba en sus versiones originales-

Tras un bloque con tres temas de Malón –necesario para no perder identidad artistica-“Olvídalo y Volverá Por Más”, quizás la única power ballad en la historia cuyo tópico es la corrupción en la política (además de ser el tema más escuchado de Hermética en en Spotify) marcó el comienzo de la segunda parte del show, con las infaltables (como casi todas las que sonaron, en definitiva) “Robo Un Auto” y “Soy De La Esquina”, antes de los bises con “Vientos De Poder” y “Tu Eres Su Seguridad” para finalmente poder salir a Av. Libertador ajenos al tiempo, escapando en las horas sin sol de las miradas oscuras… hasta el próximo encuentro.

Fotos: Huberto Andrada @huberto_andrada.ph


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