LISTAS: ANTES DE SU LLEGADA, ELEGIMOS 10 DISCOS CLAVES EN LA CARRERA DE GRAHAM BONNET

Hay artistas que construyen una carrera alrededor de una banda y otros que invariablemente van dejando su huella en distintos proyectos. Este último es el caso de Graham Bonnet, El legendario cantante inglés que pasó por Rainbow, Michael Schenker Group, Alcatrazz, Impellitteri y una larga lista de proyectos propios y colaboraciones que lo llevaron a compartir escenario con algunos de los guitarristas más influyentes del género. Antes de su nueva visita a Argentina (el 11/7 en El Teatrito) te mostramos 10 discos fundamentales de su larga carrera para degustar toda la noche.

#10 GRAHAM BONNET – «Underground» (1997)
Arrancamos el conteo con uno de los álbumes qué ocupa un lugar particular dentro de la discografía solista de Bonnet.
Publicado en 1997, «Underground» apareció en una época en la que el hard rock clásico atravesaba una crisis de identidad luego del vendaval grunge que había redefinido las reglas del juego, haciendo que muchos artistas de la vieja guardia quedaran atrapados entre la nostalgia y la necesidad de reinventarse. Bonnet eligió un camino diferente: grabó un disco que conservaba sus raíces pero incorporaba matices más oscuros, una producción más contemporánea y una actitud menos dependiente de los clichés del género.
El resultado fue una de las obras más personales de su carrera. Con el paso de los años, el álbum fue ganando reconocimiento entre los seguidores más atentos, que lo consideran una pieza clave para entender cómo Bonnet atravesó los años noventa sin renunciar a su identidad artística.
#9 ANTHEM – «Heavy Metal Anthem» (2000)
Arrancando el nuevo milenio, Graham sumó un capítulo inesperado a una carrera que lo había llevado por todos los rincones posibles del hard rock: su participación junto a la legendaria banda japonesa Anthem, dando origen a esta gema perdida de su catálogo: «Heavy Metal Anthem», un proyecto singular que reinterpretó clásicos del grupo con letras en inglés y la inconfundible voz del cantante británico.
Pero más que un simple álbum de reversiones, el disco funcionó como un puente entre dos escenas que durante décadas se desarrollaron en paralelo: el metal europeo y el japonés. La experiencia resultó particularmente interesante porque permitió escuchar a Bonnet enfrentándose a canciones concebidas originalmente para otro idioma y otra cultura musical, desafío ante el cual el vocalista rindió de manera superlativa.
#8 BLACKTHORNE – «Afterlife» (1993)
Si hubiera que elegir una joya oculta dentro de la discografía de nuestro protagonista, «Afterlife» sería una candidata firme. Publicado en 1993 bajo el nombre Blackthorne, el proyecto reunió al cantante con el guitarrista Bob Kulick (hermano de Bob y legendario colaborador de Kiss) y su coequiper en Alcatrazz, el tecladista Jimmy Waldo.
El resultado fue un álbum que llegó en un momento particularmente complicado para el hard rock tradicional, donde el grunge dominaba la escena y muchas bandas asociadas a los años ochenta parecían haber perdido su lugar en el mundo. Sin embargo, «Afterlife» evitó caer en la resistencia nostálgica, reforzando sus propias virtudes: grandes melodías, producción cuidada y un equilibrio muy efectivo entre el hard rock melódico y el AOR.
#7 GRAHAM BONNET – «The Day I Went Mad» (1999)
A fines de los ’90, cuando gran parte de sus contemporáneos habían fracasado en sumarse a las tendencias del momento y vivían de la nostalgia, Bonnet decidió seguir siendo Bonnet. Y con esa premisa, «The Day I Went Mad» apareció en 1999 como un trabajo profundamente personal, que contó además con invitados de lujo como Slash, Bruce Kulick y Vivian Campbell, una muestra del respeto que Bonnet seguía generando entre músicos de distintas generaciones.
Si bien el resultado está algo alejado de su sonido más tradicional, con letras introspectivas y cierta influencia del rock alternativo de la época, «The Day…» probablemente muestre al Bonnet más maduro y honesto hasta la fecha.
#6 IMPELLITERI – «Stand In Line» (1988)
A fines de los ’80, el shred metal vivía una carrera de dimensiones olímpicas para ver cual era la guitarra más rápida del Lejano Oeste, aunque claro, eso no siempre redundaba necesariamente en buenas composiciones. Fue en ese contexto que apareció «Stand In Line«, el álbum debut del proyecto solista de Chris Impellitteri en el que, para encontrar el balance entre virtuosismo y composición, sumó nada menos que a nuestro protagonista a su barco, completando un supergrupo que incluia al ex Quiet Riot Chuck Wright en el bajo y el futuro Mr. Big Pat Torpey en batería.
El resultado muestra una frescura interesante, gracias a la personalidad de sus composiciones y a la interpretación de Bonnet, que le aporta el carácter necesario a un estilo que todavia no se había vuelto predecible.

BONUS: GRAHAM BONNET BAND – «The Book» (2016)
Aprovechamos la pausa de hidratación (?) para recomendar fuera de programa este primer intento bajo el alias de Graham Bonnet Band – proyecto que comparte con su pareja, la bajista Beth-Ami Heavenstone y el guitarrista Conrado Pesinato-, «The Book» muestra a un Bonnet en buena forma luego de algunas etapas algo erráticas (reunión con Alcatrazz incluida) con canciones como «Into The Night» donde queda claro que «nuestro protagonista no busca vivir de los recuerdos, sino que los reacondiciona con una producción moderna sin perder el ADN clásico que lo caracteriza.
#5 ALCATRAZZ – «Disturbing The Peace» (1985)
Para el segundo disco de Alcatrazz, Graham y compañía tuvieron que afrontar la difícil tarea de reemplazar el inmenso talento de Yngwie Malmsteen por otro joven igual de talentoso: nada menos que Steve Vai, quien venía de deslumbrar en la banda de Frank Zappa.
El nuevo guitarrista trajo nuevos aires y todos los trucos aprendidos de su maestro Frank: armonías poco convencionales, arreglos extravagantes y un uso más experimental de la guitarra, aunque siempre al servicio de las canciones. El resultado: «Disturbing The Peace» es el disco más cohesivo del grupo y probablemente el de mejor labor vocal de Graham.
#4 GRAHAM BONNET – «Line-Up» (1981)
Entre el éxito de «Down To Earth» y su breve paso por el Michael Schenker Group, Graham lanzó su disco definitivo como solista. Publicado en 1981, «Line-Up» encuentra al inglés moviéndose en territorio hard rockero, sin perder ni el toque melódico ni las influencias pop de sus inicios.
Y a todo eso debemos sumarle la pléyade de invitados ligados a la familia púrpura como Jon Lord, Cozy Powell, Don Airey, Micky Moody y Neil Murray que aportaron jerarquía a un trabajo que merece mucha más atención de la que suele recibir, sobre todo por «Night Games», una canción que logró cierta repercusión y que todavía sigue apareciendo en la lista de temas en vivo.
#3 MICHAEL SCHENKER GROUP – «Assault Attack» (1982)
La asociación entre Michael Schenker y Graham Bonnet duró poco, pero dejó uno de los grandes discos de hard rock de la década. «Assault Attack» encontró a nuestro protagonista en un momento vocal extraordinario, capaz de combinar agresividad y elegancia con esa amplitud de registros tan caracteristica; lo que sumado al reconocido talento en las seis cuerdas del alemán, dio como resultado el que para muchos fue el punto máximo en la carrera del MSG, con puntos destacados como «Desert Song», «Dancer» y la canción que da título al disco.
La clave del álbum está en su sonido, que funciona como un antecedente directo, tanto de la NWOBHM, como de la ola de metal norteamericano que dominarían la primera mitad de la década, producto de una producción más moderna (mérito del legendario Martin Birch), riffs hiper compactos y una interpretación vocal poderosa.

Y si bien la alianza terminó de una manera poco feliz (en el primer show de la gira, un Bonnet borracho quedó – por decirlo de una manera elegante – con sus partes íntimas expuestas al público), el disco rankea alto entre los seguidores del hard rock clásico.
#2 ALCATRAZZ- «No Parole From Rock ‘N’ Roll» (1983)
Luego de su salida de Rainbow y la malograda experiencia junto a Michael Schenker, Graham decide volver a intentar un proyecto grupal convocando a algunos viejos conocidos de la escena: el bajista Gary Shea, el tecladista Jimmy Waldo (ambos ex integrantes de New England) y el baterista de Alice Cooper Jan Uvena (que le ganó la pulseada a último momento al ex Iron Maiden Clive Burr)
Pero si la intención era retomar el sonido de la experiencia junto a Blackmore, hacia falta un violero a la altura. Y ahi estaba un pibito sueco fanfarrón llamado Yngwie Malmsteen para sumarse al combo y comerse al mundo.
El álbum sorprendió a propios y extraños gracias a un hard rock melódico con teclados prominentes, con el plus del virtuosismo neoclásico de Malmsteen ya plenamente desarrollado, que dejó para el recuerdo gemas como «Island in the Sun» y «Hiroshima Mon Amour».

El disco alcanzó el puesto 128 del ranking Billboard y tuvo una recepción especialmente fuerte en Japón, donde la banda adquirió rápidamente un seguimiento importante que culminó (como no podía ser de otra manera) con un violento choque de egos entre Yngwie y Graham (con piñas incluidas según las malas lenguas) que terminó con la salida de Malmsteen y el ingreso del menos problemático -pero igual de talentoso- Steve Vai.
#1 RAINBOW – «Down To Earth» (1979)
Y finalmente llegamos al final del conteo con el disco mediante el cual Graham (luego de una discreta carrera pop) sorprendió al mundo reemplazando ni más ni menos que al irreemplazable Ronnie James Dio. Y si el Pequeño Gigante era la espada y la épica, Graham eran los anteojos Ray Ban y el jopo a la James Dean que, a priori, desconcertaba. Y precisamente esa diferencia de look abismal con su antecesor hizo que este nuevo Rainbow (qué además de Blackmore incluía nada menos que a Roger Glover, Cozy Powell y Don Airey) pudiera defenderse por si solo, con un sonido más accesible apuntando al mercado norteamericano, pero el talento intacto.
En «Down To Earth», Blackmore se las arregla para seguir manteniendo la identidad del grupo (con «Eyes Of The World» y «Love’s No Friend Of Mine» como estandartes), pero a la vez aprovechando el impresionante caudal de Graham para meterse en nuevos territorios como en «Lost In Hollywood» o el hit «Since You Been Gone».

Aunque la permanencia de Bonnet en Rainbow fue breve (nuestro protagonista se esmeró en hacer enojar al ya de por si irascible Blackmore rehusándose a adoptar un look más rockero convencional), su aporte resultó decisivo. «Down To Earth» no solo revitalizó la carrera de Blackmore, dándole paso a la era más comercial de Rainbow con Joe Lynn Turner al frente, sino que convirtió a Bonnet en un nombre propio dentro de la primera división del rock pesado, demostrando que se podía cantar hard rock con la misma naturalidad con la que otros interpretaban soul o pop. Más de cuatro décadas después, sigue siendo el disco que mejor resume esa rara combinación de potencia, melodía y personalidad que convirtió a Graham Bonnet en una figura irrepetible.

Baterista frustrado, docente y periodista especializado en cultura y espectáculos. Creador del programa La Isla de los Monos, ha colaborado en Rock.com.ar y las revistas Efecto Metal, Mala Difusión y Devils Beat Records Mantiene su blog Film Song (www.film-song.blogspot.com) desde 2005.

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