PRESENTACIONES: SINNERS MOON, EL METAL SINFÓNICO QUE LLEGÓ DE ESLOVAQUIA

No todos los días llega a nuestra redacción un mail de una banda eslovaca (¡en español!) ansiosa de presentarse ante el público argentino. Sinners Moon es una banda oriunda de la mencionada república de Europa Central que acaba de editar «Deep Dark Emotions» una especie de renacer del grupo tras una década de silencio, donde canalizan años de vivencias en un álbum de metal sinfónico intenso y emocional, reforzado por la participación del legendario Ralf Scheepers de Primal Fear. En esta charla con MADHOUSE, el guitarrista fundador Lukas repasa el regreso del grupo, el proceso creativo y una identidad que busca expandirse hacia nuevas audiencias.

Están de regreso con “Deep Dark Emotions”. ¿Qué representa este álbum para Sinners Moon en este momento de su camino?
Este álbum representa un gran regreso después de 10 años de pausa. Digamos que renacimos: nueva formación, nuevas canciones, nueva energía. Para mí en particular es algo enorme formar parte de esto.
El álbum suena intenso y profundamente emocional: ¿qué estabas atravesando mientras lo escribías y grababas?
Cuando me pasan cosas, siempre trato de enfocarlas en algo: canciones, letras, melodías, etc. «Deep Dark Emotions» atravesó una década bastante dura de mi vida. ¡Estuve escribiendo canciones durante unos 10 años! Algunas son completamente nuevas, otras ideas eran más viejas y necesitaban redefinirse, cosa que hice. Por ejemplo, “Velvet Sea” y “Eyes Don’t Lie” están entre las canciones más antiguas del disco, y quizá por eso suenan con una vibra un poco diferente. Todas las canciones fueron escritas con el recuerdo —o incluso el impacto— de cosas negativas que me pasaron en estos años. Excepto quizás “Velvet Sea”, que es la única canción positiva. O incluso “Sacred Fear”, que tiene algo de positivo porque está enfocada en el disfrute de las películas de terror, que me encantan.
Su sonido mezcla metal melódico y sinfónico con una fuerte carga emocional: ¿cómo logran equilibrar los elementos orquestales sin perder potencia?
Quizás ese sea el punto. Durante la mezcla del álbum traté de mantener esa potencia cruda, esa pequeña chispa de energía entusiasta que se sentía correcta. Se dio bastante naturalmente, la verdad. Tal vez incluso se percibe así cuando lo escuchás, como que ese sonido encaja exactamente con este disco.
Uno de los puntos destacados del álbum es la colaboración con Ralf Scheepers en “Final Destination”. ¿Cómo se dio y cómo fue trabajar con una voz tan legendaria?
Ralf es un tipo muy ocupado, así que tenerlo en nuestro álbum es algo muy especial que realmente valoro. Como en un disco anterior donde tuvimos a Tony Kakko de Sonata Arctica, a Ralf se le dieron sus partes pregrabadas como punto de partida para que él decidiera qué hacer con eso. Luego grabó en su estudio y lo hizo perfecto, más allá de lo que imaginábamos.

Hay una fuerte sensación de oscuridad en su música. ¿La usan como una forma de enfrentar demonios internos o de escapar de ellos?
En parte es una forma de autorreflexión, y en parte es exactamente un escape: escribo una canción para cerrar una puerta. Muchas canciones fueron escritas para expresar exactamente lo que sentía en ese momento, o al menos lo que recordaba de los días más oscuros.
“Revolution” se siente como una declaración de principios. ¿Qué inspiró ese tema y qué intentan decir con él?
Hay mucha tensión en el mundo hoy en día, no hay pensamientos muy positivos. Pero esta canción, diría, estaba adelantada a su tiempo. Tal vez ahora más que nunca. La escribí alrededor de 2015, si no recuerdo mal, y el mundo, como yo lo veo, quizás necesita una revolución para limpiarse. Nunca quise meterme demasiado en política ni nada de eso, así que este es probablemente el único tema que roza ese terreno. Aun así, siendo honesto, no recuerdo exactamente qué me inspiró a escribir la letra; es más bien un llamado a la libertad desde adentro.
Viniendo de Eslovaquia, ¿cómo ven su lugar en la escena metalera global y qué diferencias notan al conectar con públicos como el argentino?
Acá en Eslovaquia hay bastantes bandas de metal, pero en su mayoría son locales y poco conocidas (como nosotros en ese sentido). En el mundo hay miles de bandas, grandes bandas, y esperamos estar entre ellas, o estarlo algún día.Sabemos que el público argentino suele inclinarse por géneros más pesados, pero nosotros intentamos aportar algo extra a nuestras canciones. Y hasta donde sé, gente que escucha death o thrash metal también disfruta de algunos de nuestros temas, lo cual me parece genial. Así que digamos que podríamos ser una buena incorporación para los fans del metal argentino.
La del final: si tuvieran que definir a Sinners Moon en una sola frase, ¿cuál sería?
Somos una banda muy trabajadora, aunque con presupuesto limitado… pero también estamos trabajando en eso (Risas)
Baterista frustrado, docente y periodista especializado en cultura y espectáculos. Creador del programa La Isla de los Monos, ha colaborado en Rock.com.ar y las revistas Efecto Metal, Mala Difusión y Devils Beat Records Mantiene su blog Film Song (www.film-song.blogspot.com) desde 2005.
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