REEDICIONES: “5150″, EL BAUTISMO DE FUEGO PARA LA NUEVA ERA DE VAN HALEN
No es casual que cuando uno le de play a «5150», lo primero que se escuche en la apertura de «Good Enough», sea el «Hello, baby» con el que, sin preámbulos se presenta Sammy Hagar, el cantante recomendado a Eddie Van Halen por su mecánico y que ya tenía una importante carrera para demostrar que (tal como dice la canción) era «lo suficientemente bueno» para el puesto.

El séptimo álbum de Van Halen presenta entonces a una banda que, por un lado intenta mostrarse como una continuación de la etapa anterior, pero que también se esfuerza por aparecer como un grupo renovado. Y visto a la distancia, podemos mencionar que obviamente Hagar no es David Lee Roth pero afortunadamente tampoco intenta serlo.
Y entre ese zigzagueo entre lo viejo y lo nuevo es donde se mueve «5150«, con algunas conexiones con el pasado como «Get Up», «Summer Nights», la elocuente «Best Of Both Worlds» y la ya mencionada «Good Enough»; y lo que marca la principal diferencia con la era anterior, la trilogía pop «Dreams», «Why Can’t This Be Love» y la balada «Love Walks In», canciones difíciles de imaginar (sobre todo esta última) en la voz de Diamond Dave.
Y si bien la era Van Hagar se iría volviendo cada vez más solemne con el correr del tiempo (como ya hablamos acá ), para esta época todavía los muchachos no habían perdido el sentido del humor, como muestran en «Inside», uno de los mejores momentos de la placa.
UN LANZAMIENTO RENOVADO
A cuatro décadas de su lanzamiento original, el disco vuelve a ponerse en primer plano con una edición expandida publicada el 27 de marzo de 2026 por Rhino Records, con una nueva remasterización a partir de las cintas originales supervisada por Donn Landee. Disponible en varios formatos —desde ediciones en 2CD y 2LP hasta un box set con LP, 3 CDs y Blu-ray—, la reedición suma mezclas alternativas, edits radiales y versiones extendidas que amplían la paleta sonora del álbum.

Pero el corazón de esta versión está en el material en vivo registrado en 1986, donde la banda ya suena aceitada en esta nueva encarnación: el repertorio incluye respetuosas versiones de «Rock and Roll» de Led y «Wild Thing» de The Troggs, un paso por la carrera solista de Hagar y dos momentos inevitables de la era Roth como «Panama» y «Ain’t Talkin’ ’Bout Love».
El paquete se completa con la restauración del célebre video home «Live Without a Net», terminando de armar un documento que captura el instante preciso en que Van Halen dejaba de ser lo que había sido para convertirse, definitivamente, en otra cosa.



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