LOS DISCOS DE MI COLECCIÓN: BUENAS NOCHES ROSE - "Buenas Noches Rose" (Madison 1995)
Según Rob Fleming, el protagonista de "Alta Fidelidad" hay tres maneras de ordenar los discos: alfabéticamente, cronológicamente y autobiograficamente. Si me hubiese decidido por esta última, este disco que adoro debería estar ubicado en uno de los estantes de arriba, junto a los más viejos de la colección.
A mediados de los '90 casi sobre el final del andén de la estación Palermo, créase o no, había una pequeña disqueria a la que cada tanto entraba a pispear cada vez que me tomaba el San Martín. Nunca me compraba nada (los CDs costaban la friolera de 20 pesos/dolares en Menemlandia) pero una tarde me dejé llevar por una oferta tentadora en la batea de saldos; un disco que costaba solo $1 de una banda con unos melenudos en la tapa con un nombre que me conquistó "Buenas Noches Rose".
Llegué a casa, lo puse en el viejo equipo Sansui y me llevé dos sorpresas: eran españoles (¡y sin Calamaro!) y el disco la rockeaba. Pero ante la falta de información, por mucho tiempo siguieron siendo un misterio para mi: ¿que habia pasado con ellos? ¿Tendrían más discos? ¿Por qué los habían editado en Argentina?. Mientras tanto seguía disfrutando de temazos como "La Leyenda del Lobo Cantor", "La Granja" y el tema que da título a la banda y al disco (si, como "Black Sabbath")
Cada vez que me preguntan si se puede querer a un disco físico, les respondo con Buenas Noches Rose a todo volumen.
A mediados de los '90 casi sobre el final del andén de la estación Palermo, créase o no, había una pequeña disqueria a la que cada tanto entraba a pispear cada vez que me tomaba el San Martín. Nunca me compraba nada (los CDs costaban la friolera de 20 pesos/dolares en Menemlandia) pero una tarde me dejé llevar por una oferta tentadora en la batea de saldos; un disco que costaba solo $1 de una banda con unos melenudos en la tapa con un nombre que me conquistó "Buenas Noches Rose".
Nunca había leído ese nombre en ninguna de mis escasas fuentes de información del momento (con el Si!, Madhouse y Generación X a la cabeza) pero si decía "Rose" tenía que ser rockero... ¿o no?
Llegué a casa, lo puse en el viejo equipo Sansui y me llevé dos sorpresas: eran españoles (¡y sin Calamaro!) y el disco la rockeaba. Pero ante la falta de información, por mucho tiempo siguieron siendo un misterio para mi: ¿que habia pasado con ellos? ¿Tendrían más discos? ¿Por qué los habían editado en Argentina?. Mientras tanto seguía disfrutando de temazos como "La Leyenda del Lobo Cantor", "La Granja" y el tema que da título a la banda y al disco (si, como "Black Sabbath")
Muchos años después, ya con Internet, me enteré que sacaron un par de discos más que pasaron sin pena ni gloria y se separaron al poco tiempo. Ya en los 2000, uno de los violeros, Rubén Pozo la pegaría con la banda Pereza y una prolifica carrera solista; y como ai fuera poco, el año pasado se estrenó un documental sobre la banda, que todavía no pude ver.
Cada vez que me preguntan si se puede querer a un disco físico, les respondo con Buenas Noches Rose a todo volumen.


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